En nuestro taller de descubrimiento, hemos realizado
"El frasco de la calma"
Es una herramienta que puede resultar muy
útil para calmarnos cuando estamos nerviosos, y está inspirada en el
método Montessori.
El objetivo es que cuando los niños estén enfadados utilicen el frasco de la calma.
Sus colores y la brillantina moviéndose harán que se tranquilicen, que
se olviden por un momento de lo que ha causado su rabieta y que puedan,
posteriormente, hablar de ello sin problemas.
¡¡¡¡Así de relajaditos nos quedamos!!!!
Me encanta Carmen!yo lo hice con Abraham cuando empezó al cole,no nos sirvió de mucho de aquella jeje pero el libro de Monstruo de colores nos ayudó bastante ya te lo mandare por si quieres echarle un vistazo,un beso
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